¿Es intuición, miedo, paranoia o trauma?

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La sensación tanto física como mental que causan todas estas emociones son bastante incómodas y confusas, es normal que por un momento no sepas de qué se trata y entonces te preguntas ¿es intuición, miedo, paranoia o trauma? En todos los casos, uno nos van a proteger y otros nos van a limitar.

¿Cómo saber si es miedo o intuición?

No sé tú, pero yo pienso que el miedo es un lastre, lo mucho que te paraliza es a veces irracional y eso lo hace todo peor. Por otro lado, la intuición, pareciera ser que en un susurro de tu subconsciente para protegerte. Sin embargo, puede ser más confuso de lo que parece.

Imagina que estás por cambiar de trabajo, mudarte de departamento o comenzar un nuevo proyecto; te sientes superemocionada, ya quieres que llegue el día y te urge saber lo que va a pasar. Pero de pronto, tienes una sensación «rara» y comienzas a asustarte e, incluso, pensar escenarios catastróficos o en dudar de tu decisión.

La manera de saber si es miedo o intuición es regresando al inicio de esa decisión. Recordar si la razón por la que la tomaste es porque te llevará a un resultado positivo y tienes la seguridad de que es un paso necesario. Si tu respuesta es que sí fue una decisión positiva, entonces lo que estás sintiendo es miedo, emoción sumamente normal cuando te enfrentas a algo nuevo, a algo desconocido.

La intuición, por otro lado, es esa voz que vive en tu interior, esa que conoce muy bien tus propósitos; por eso aparece mucho cuando persigues un objetivo o un sueño. Esta vocecita te va a animar a seguir, sí, aún con todo y miedo. Y claro, aparecerá tanto en situaciones positivas como negativas.

¿Quieres un tip? La intuición es inmediata, la respuesta que te llega en el primer momento que se te presenta la situación es eso, es la intuición. Y se conecta directamente con emociones viscerales; como esa emociones que las sientes en el estómago, en las vísceras, básicamente.

¿Cómo saber si es miedo o trauma?

Esta parte creo que es un poco más sencilla de identificar porque, como ya lo hemos dicho, el miedo se mete en todo, no importa si es algo bueno o no, ahí va a estar.

Pero para entender de cuándo se trata de miedo y cuándo de un trauma, hay que hacer un viaje al pasado. Un trauma es eso que se generó a través de una mala experiencia y, sí, todo trauma del pasado tiene efectos en nuestro presente.

Por ejemplo, has tenido varias relaciones y en todas te han sido infiel, claramente comenzar una nueva relación y confiar no es nada fácil, pues todo lo anterior te ha causado un trauma que no debería condenar tus experiencias nuevas, sin embargo, las afecta y te inquieta por demás.

En cambio, el miedo simplemente aparecería como reacción a experimentar algo nuevo, más no porque se repita la misma situación. ¿Me expliqué?

¿Cómo saber si es miedo o paranoia?

Creo que de todas estas emociones, la más compleja puede ser esta de la paranoia, puesto que se describe como parte de ciertas ideas obsesivas y absurdas basadas en hechos falsos o sin fundamentos. Es decir, no es la intuición haciéndote una advertencia ni un trauma apareciendo de nuevo, es algo totalmente distinto.

Básicamente, la paranoia es la falta de confianza en los otros, lo que te lleva a dudar de cada persona y acción, pensando que todas tiene una mala intención.

Aquí está claro, no hay un miedo, no hay un trauma, pero sí hay una suposición y una situación imaginaria que no la ha provocado nadie más que tú.

Entonces, ¿qué hago?

¿Se dan cuenta como el miedo está presente en casi todo? Por eso es muy importante escucharte, tener conversaciones contigo e, incluso, anotar todo. Será de esa forma que vasa poder identificar cada una de estas emociones y entender de qué se trata para, ahora sí, tomar acción.

Como tip final y algo muy personal que yo hago y les quiero compartir es: me visualizo haciendo eso que tengo en mente y me visualizo no haciéndolo, trato de imaginar con qué situación me siento mejor y pongo atención en cuál de las dos me siento mejor, me motiva y me emociona. Entonces sé que ahí está la respuesta.

Además, hay una pregunta que me gusta hacerme o hacerle a quienes no saben por qué decidirse y es: si ahorita llegara un genio y te dijera que te va a conceder lo que quieras, en ese segundo (claro, relacionado con la situación que te complica) ¿qué elegirías? Esta pregunta nunca falla, ojalá les funcione a ustedes también.

Y, para cerrar, recordemos que toda emoción que no nos hace sentir seguras o cómodas se puede trabajar con algún experto terapeuta, ahora sí que acérquense a uno si lo creen necesitar, sin miedo.

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