Series que se sienten como terapia
A mí me gusta mucho ver televisión. Mucho.
Después de días pesados, de esos donde el trabajo estuvo denso o la cabeza sigue dándole vueltas a los mil pendientes, uno de los momentos que más espero es justo ese: sentarme frente a la tele, preparar alguna botana y simplemente ver algo.
Es mi manera de cerrar el día. De relajarme sin, muchas veces, tener que poner demasiada atención. Hay veces que lo que quiero es apagar el cerebro. Literalmente.
Claro, para eso están los reality shows. Ustedes saben que soy muy fan de los realities. He visto muchísimos y me fascinan justo porque no exigen nada emocionalmente. Son entretenimiento 100%. (Si algún día me lo piden, les hago una lista con mis favoritos porque de verdad tengo muchos.)
También están esas series que ves o vuelves a ver porque ya las conoces. Esas que funcionan como un lugar seguro. Las pones mientras cenas, mientras ordenas tu ropa o cuando simplemente no quieres arriesgarte con nada nuevo.
Pero lueeeeego hay otro tipo de series: series que sé perfectamente que cada capítulo me va a mover algo.
No necesariamente son tristes ni dramáticas todo el tiempo. Pero tocan temas muy humanos: la familia, las relaciones, las decisiones que tomamos cuando crecemos, las cosas que arrastramos desde hace años.
Y cuando termino un capítulo me queda esa sensación rara… como de haber tenido una pequeña sesión de terapia. De esas donde reconoces un sentimiento que estaba ahí, aunque no lo hubieras pensado conscientemente.
Y hoy, quiero compartirte algunas de estas series. Las series que me generan exactamente eso.
This Is Us
Si han visto This Is Us saben perfectamente de lo que hablo: drama. Pero drama bonito, le digo yo, no de ese en el que sólo hay sufrimiento innecesario.

Es de esas series que empiezas pensando que es una historia familiar más… y poco a poco se convierte en algo mucho más profundo y hasta personal. Habla de padres e hijos, de hermanos, de expectativas que se van formando desde la infancia y de cómo muchas cosas de nuestra vida adulta tienen raíces en momentos que pasaron hace mucho tiempo, pero sigue pareciendo que fue ayer.
A mí lo que me pasa con esta serie es que siempre hay un personaje o una escena que me pega de manera muy personal.
A veces es una conversación entre hermanos, otras una escena con los papás o un momento aparentemente simple que de pronto te hace pensar en tu propia historia familiar. Y aunque sabes perfectamente que es ficción, hay escenas que se sienten demasiado cercanas a cosas que cualquiera podría haber vivido.
Creeme, el desahogo personal que vas a tener con esta serie, no se tiene con ninguna otra.
Por si te preguntabas: This Is Us se estrenó en 2016 y tiene 6 temporadas y 106 episodios. Está protagonizada por Milo Ventimiglia y Mandy Moore, quienes interpretan a la familia Pearson a lo largo de distintas etapas de su vida. En México puede verse en Disney+.
Terapia sin filtro
Terapia sin filtro es una de las últimas series que me ha atrapado y me gusta mucho porque aunque se siente «perfecta» tiene momentos bastante humanos.

La historia sigue a un terapeuta que, después de atravesar una pérdida fuerte, empieza a decirles a sus pacientes exactamente lo que piensa, algo que claramente no es muy profesional pero que genera resultados distintos.
Pero, hay otro personaje que me encanta: Paul, interpretado por Harrison Ford. Es este terapeuta mayor con una personalidad muy particular, medio seco, gruñon y obviamente el más sabio. Es de esos personajes que inevitablemente terminas queriendo mucho, y al mismo tiempo siempre estás un poco preocupada por lo que pueda pasarle. Vivo con el miedo de que me maten al personaje, jaja.
Aunque algunas situaciones de la serie son un poco más particulares —porque giran alrededor de pacientes en terapia— sí hay muchos momentos donde los personajes dicen cosas o reflexionan sobre situaciones que de pronto se sienten como pequeñas lecciones. Y varias veces me ha pasado terminar un capítulo pensando: ok, esto me lo quedo.
Es una serie muy chistosa, mucha comedia, grandes personajes. Vale toda la pena verla.
Por si te preguntabas: Terapia sin filtro se estrenó en 2023, tiene 2 temporadas y 22 episodios, y está protagonizada por Jason Segel y Harrison Ford. Se puede ver en Apple TV+.
Pd.: Quiero a Paul (Harrison Ford casi) de terapeuta, papá, amigos, vecino, ¡lo que sea!
Modern Family
Modern Family es de esas series que puedes ver mil veces y siempre funciona.

Seguro ya la ubican perfecto, porque además es relativamente vieja. Pero por si no tienen contexto, te cuento que es un serie de comedia sobre una familia grande, con personajes muy distintos entre sí, y cada capítulo gira alrededor de situaciones bastante cotidianas: discusiones de pareja, problemas con los hijos, malentendidos familiares o simplemente esos momentos incómodos que pasan cuando muchas personalidades conviven juntas.
Pero algo que siempre me ha gustado mucho de esta serie es que, aunque todo empieza desde el humor, casi siempre termina con un cierre muy emotivo. Hay una reflexión al final del capítulo que le da otra dimensión a lo que acabas de ver. En las primeras temporadas pasa de vez en cuando, pero en las últimas se vuelve mucho más frecuente. A mí me pasó varias veces terminar un capítulo llorando un poco por la reflexión a la que te llevaba la historia, porque al final hablan de cosas muy universales: la familia, el paso del tiempo, los hijos creciendo, las relaciones cambiando.
Es una comedia, sí, pero también tiene muchos momentos donde te recuerda por qué las relaciones familiares importan tanto, incluso cuando son caóticas.
Por si te preguntabas: Modern Family se transmitió entre 2009 y 2020, tiene 11 temporadas y 250 episodios, y su elenco principal incluye a Sofía Vergara, ¡divertidìsima! Porque además es el personaje latino. Actualmente se puede ver en Disney+. Y, si aún no te convenzo, te cuento que la serie ganó 5 premios Emmy consecutivos a Mejor Serie de Comedia, algo que muy pocas comedias han logrado.
Friends
¿Ustedes creyeron que me iba a saltar esta serie? ¡Jamás! Es mi curita, mi sonido de fondo, mi primer serie favorita. Friends es probablemente la serie que más personas vuelven a ver una y otra vez. O al menos yo sí.

Es de esas que puedes poner mientras cenas, mientras trabajas o simplemente cuando quieres ver algo que ya sabes que te va a hacer sentir bien. Los personajes ya los conoces, sabes cómo reaccionan, y de alguna manera se siente como regresar a un lugar familiar.
A estas alturas creo que ya no hace falta explicar de qué trata. Todos sabemos quiénes son y más o menos de qué va la serie.
Me pasa algo curioso cuando vuelvo a ver Friends. Ahora que soy adulta entiendo mucho mejor el humor, ja! y las dinámicas entre los personajes. Hay chistes que antes me pasaban completamente de largo y que hoy me parecen mucho más claros. También es verdad que, visto desde el contexto social actual, probablemente hay cosas de la serie que hoy serían bastante cuestionadas o incluso cancelables. Pero más allá de eso, lo que a mí me sigue gustando es la sensación de confort que me da verla.
Es una de esas series donde ya sabes exactamente qué va a pasar. No estás esperando una sorpresa ni un giro dramático. Al contrario: sabes que viene un momento en el que te vas a reír, y eso tiene algo muy relajante. Esa familiaridad, al final del día, se siente bastante reconfortante.
Por si te preguntabas: Friends se transmitió entre 1994 y 2004, tiene 10 temporadas y 236 episodios. Actualmente se puede ver en HBO. Un dato curioso es que en las últimas temporadas cada actor del elenco principal ganaba un millón de dólares por episodio, algo que en su momento fue histórico para una serie de televisión.
Por cierto, uno de mis capítulos favoritos es en el que aparece Brad Pitt como invitado. Si lo han visto saben exactamente de cuál hablo.
Ted Lasso
Empecé a ver Ted Lasso hace como un mes… y estoy obsesionada.

Y no en el sentido de “qué buena serie”, sino en ese punto donde ya sabes que cada capítulo te va a dejar algo. Es de esas que ves pensando que es ligera, incluso medio simple, y de repente te das cuenta de que te está diciendo cosas muy profundas y hasta personales.
La historia gira alrededor de un entrenador de futbol americano que termina dirigiendo un equipo de soccer en Inglaterra, sin tener idea de lo que está haciendo. Pero eso es lo de menos. Lo importante es cómo se relaciona con la gente, cómo enfrenta las cosas y cómo, sin querer, empieza a cambiar a todos los que están alrededor (que se ejemplifica perfecto en el intro y que entendì después de ver varios capítulos).
A mí lo que más me pega es esto: la forma en la que habla de emociones sin hacerlo incómodo. Hay capítulos donde literalmente dices: ok, esto era algo que necesitaba escuchar. No es drama tipo This is US, pero tampoco es superficial tipo Modern Family. Es como si todo el tiempo te estuvieran dejando pequeñas ideas que se quedan contigo.
Por si te preguntabas: Ted Lasso se estrenó en 2020, tiene 3 temporadas y 34 episodios, se puede ver en Apple TV+. Y dato no tan random: ganó varios premios Emmy, incluyendo Mejor Serie de Comedia.
Al final creo que por eso algunas series se quedan contigo más que otras.
No siempre porque tengan la historia más espectacular, sino porque en algún momento tocaron algo muy tuyo. Y aunque empezaste viendo el capítulo solo por entretenimiento, terminas apagando la tele con la sensación de haber entendido algo un poquito mejor.
Si tienes alguna serie que te genere ese mismo efecto —de terminar un capítulo y sentir que algo se acomodó un poco por dentro— cuéntamela. Siempre estoy buscando nuevas historias para esos ratos frente a la tele.
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