Gracias, feminismo, por abrirme el camino a la independencia

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¿Se acuerdan cuándo nuestras abuelas hablaban de “nadie salía de casa si no era casada”?

El feminismo nos ha dado mucho, año tras año ha habido una generación de mujeres exigiendo sus derechos: el derecho al voto, acceso a la educación, el derecho laboral, sueldos justos, el derecho a vivir seguras y sin acoso, igualdad de género, el derecho reproductivo y así podría seguir la -enorme- lista. (Que sí, suena estúpida que tengamos que exigirlo, pero bueno, ya conocen la historia…)

Cada una de esas generaciones nos ha permitido crecer bajo una calidad de vida mucho más digna a la que todas nuestras descendientes tuvieron que vivir, hemos tenido la oportunidad de disfrutar de muchas experiencias que antes eran exclusivas de otros, de aquellos nacidos con el sexo masculino.

Depa de Soltera surgió con la idea de guiar a todas aquellas que están buscando dejar la casa de sus papás pero, con el paso del tiempo, me di cuenta que más allá de hablarles sobre cómo buscar un depa, cómo administrar su dinero, qué hacer si esto, qué hacer si aquello; noté que este blog estaba hecho para empoderar.

 

Este blog tiene como misión primaria contarles a todas las mujeres que la vida independiente está llena de oportunidades, porque no se trata sólo de dejar la casa de sus papás…

– Se trata de ser económicamente independiente y no depender de un proveedor, como a algunas abuelas les tocó.

– Va de disfrutar la sexualidad; porque sí, vivir sola incrementa esta liberad.

– De conocerte en la soledad y descubrir que no necesitas de la compañía, ni de una pareja para vivir bien y feliz.

– Se trata de saberte suficiente y, al mismo tiempo, aceptar tu vulnerabilidad, de regresar a la humildad de pedir ayuda.

– De decidir en dónde y cómo quieres vivir.

– Incluso, vivir sola, te lleva a preguntarte si quieres o no, algún día, vivir con tu pareja o casarte.

 

Todo esto se lo debemos al feminismo. A todas esas mujeres que decidieron y se atrevieron a demandar una vida libre, una vida con opciones, a esas que vieron en el Deber ser una jaula, un límite, una violación a sus derechos.

Hoy, seguimos exigiendo y pelando por nuestros derechos; es frustrante, es cierto, que estamos en el 2020 y tenemos que seguir pidiendo lo más básico del mundo. Me entristece pensar en cuánto tiempo más tendremos que hacerlo, me duele imaginar que mi hermana, mi sobrina, las hijas de mis amigas, etc., posiblemente  tendrán que seguir peleando; pero una cosa es cierto, ningún esfuerzo es poco, ninguno en es vano. 

Lo que hagamos hoy, lo que aportes mañana, hará eco en las próximas generaciones, algo de nuestra lucha mejorará su vida. 

Claro, yo, al igual que tú, sueño con que no haya necesidad de seguir luchando, yo también sueño con que el feminismo nos lleve a la igualdad, nos permita a todos los seres humanos vivir de la misma forma, con las mismas oportunidades, con justicia, con plena libertad y seguridad.

Pero mientras ese momento llega, nos vemos en la marcha el 8 de marzo.

Las quiero mucho, mujeres.

ILUSTRACIÓN

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