¿Con quién se queda el perro?

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Les he contado que tengo tres perros, muchas veces, MUCHAS, me preguntan qué hago con ellos cuando salgo y la respuesta siempre es: alguien conocido me los cuida.

Y pues es la verdad, le pago a alguien de vez en cuando para que los tengan mientras yo esté fuera del depa o… los tiene mi ex.

Les vengo a hablar de esto porque me topé en mi TL de Twitter con un tuit, donde una chica contaba que su ex le acababa de decir que no volvería a ver a su perro porque su nueva novia se enojaba… traz!

Honestamente, me sentí identificada en la historia (sólo que en ese caso yo soy el novio, pero no reaccioné de la misma manera), por eso, les quiero contar como es que desarrollé un superpoder que me permite llevar a mis perros dos veces al mes con mi ex novio.

Cuando recién se dio el cuasi divorcio, lo primero en la conversación fu así:
– Fab: Si sabes que ellos se van conmigo, ¿verdad?
– Él: ¿Me vas a dejar verlos?
– Fab: No.

Los primeros fines de semana, mientras yo encontraba un nuevo depa para irme, él iba por ellos y se los llevaba. Y yo, aprovechaba para hundirme en mi depresión o salir con amigos, en ese orden, jaja.

Después, cuando me mudé pensé que era momento de cortar toda relación y entonces, decidí que no se los dejarán ver más.

Honestamente, la primer razón por la que tomé esa decisión, es porque yo no estaba preparada emocionalmente para seguir con una dinámica del tipo. No quería tener que seguir escribiéndole o viéndolo solo por llevarle a mis perros, no quería continúan en contacto. Fin.

Claro que me preguntaba qué estaban sintiendo Rita, Tokes y Chelsea; se me partía el corazón de pensar que realmente lo extrañaran. Aunque una parte de mí deseaba que se acostumbraran a no verlo y ya, todo tranquilo y como si nada.

Pasaron cerca de 8 meses cuando él me escribió, me preguntó si era posible que volviera a verlos. Literalmente le contesté “Siento mucho lo que debes estar sintiendo, pero lamento decirte que no tengo respuesta para tus preguntas, cuándo sepa, te lo haré saber”.

Todo esto siempre fue pensando en mí, en lo que significaría entrar en esa dinámica, en lo que me funcionaría y no. Siempre.

Por supuesto que muchas veces pensaba en que no era justo que yo involucrara a los perros en esto pero, honestamente, mi salud y estabilidad emocional siempre estuvieron por encima de las necesidades de ellos o las de él. Ese, justo ese fue el super poder que desarrollé.

Pasó tiempo y un día me di cuenta que el hecho de estarme haciendo cargo de los tres perros me estaba sobrepasando, el estrés se me acumulaba, tenía poco tiempo para mí, estaba gastando mucho dinero en dejarlos al cuidado de alguien más. Entonces lo decidí, decidí que era momento de quitarme un poco de carga y, admitir, que una parte de la responsabilidad le correspondía.

Como paréntesis les dire esto. Tokes ha sido siempre mío, cuando me mudé me fui con él. Viviendo sola (y yo andando con él) conocimos a Rita y Chelsea. Él adoptó a Chelsea y se la llevó a casa de sus papás, donde vivía. Yo adopté a Rita y se quedó con Tokes y conmigo en el depa. Cuando nos arrejuntamos, claramente los más felices eran los perros, sobretodo Chelsea, que extrañaba mucho a los otros dos cuando no estaban juntos. Desde ese momento supimos que no podíamos separarlos nunca más.

Si ustedes me siguen en IG seguramente se han podido dar cuenta de cuánto se aman esos tres. Por lo mismo, la opción de Tú a Chelsea, yo a Rita y Tokes, nunca siquiera se mencionó. Ah! Por supuesto, aunque Tokes no llegó durante nuestra relación, la neta es que él siempre lo trató como suyo y, de igual, él ya no se separa de sus hermanas.

En fin… fue entonces que le dije “Ok, la neta sí necesito ayuda, está cabrón hacerme cargo sola… pero el trato es 50/50, mitad de días, mitad de gastos”.

Y así ha sido. Yo los llevo dos veces al mes a casa de sus papás y ahí mismo voy por ellos.

Yo nunca de los nunca, tomé esa decisión pensando en los perros, la verdad. Tampoco lo hice pensando en si él necesitaba verlos o no, claramente no me importaba en absoluto. Siempre fue de acuerdo a lo que estaba sintiendo. Por supuesto que hacer lo que me funcione a mí, me ha salido bien hasta el día de hoy.

En fin, quiero decirles varias cosas según el lado del que estén ustedes:

– Ese tuit me inspiró a escribir esto, yo nunca tuve tema en que su nueva pareja o la mía y bla bla… por eso creo que es una decisión que deben tomar entre los dos. Los perros son parte de la familia, también extrañan, también hacen falta. No se vale hacerlos víctimas de la situación.

– No es necesario tener relación más allá de lo básico, en mi caso, solo escribimos diciendo fecha y hora en que los llevo o recojo, si necesitan ir a grooming o les toca sus vacunas. Cualquier tema solo relacionado a ellos. Claro, nosotros terminamos “bien”, nunca del chongo, nunca gritando, nada. Así que, entendí que podía llevar una relación limitada y enfocada en eso.
Si este no es tu caso y tener relación con él te afectaría muchísimo, olvídalo, ni consideres esta opción.

– No permitan que terceros se metan en tu decisión.

– Como recomendación de “madre soltera”, jaja, viene la parte de seguridad. Yo lo primero que hice, al tener 100% la patria potestad, jaja, fue cambiarles su placa para así poderles quitar el número de teléfono de él. Sus cartillas de vacunación están sólo a mi nombre y, a donde los llevo a grooming, tienen mis datos como dueña.

Ya sé que nunca tendré que atravesar un problema legal, pero sí creo que asegurarme así me da tranquilidad. Creo también que saber qué tipo de persona es tu ex te puede ayudar a tomar la decisión.

La verdad, sí es una ventaja para mí hacer esto. Tengo días en los que puedo levantarme más tarde, hacer planes no petfriendly, ahorrarme el gasto de ciertos días de su “guardería” y, pues sí, me siento mucho más tranquila sabiendo que ellos están con gente que los quiere y que ellos quieren también.

Pd. Hablo sólo del tema referente a perros, la verdad no sé en gatos cómo funciona, si también aplica unos días tú y otros yo o ahí de plano el gato decide, jeje…

2 Responses
  • Marce Quintana
    febrero 18, 2020

    Yo también comparto la custodia de mi perro con mi ex, a muchas personas se les hace absurdo, pero igual que tú yo estoy más tranquila de que cuando yo tengo que salir mi ? está con alguien que lo cuida y lo quiere, y el tema lo platiqué con mi novio desde el principio y no hemos tenido ningún problema, el sabe que la comunicación con mi ex es exclusivamente con respecto a Lápiz ? y de hecho cuando él no está tomamos nuestros días libres de desvelarnos, salir sin preocuparnos por volver para sacar a lápiz, etc.

    • Fab Muñiz
      febrero 21, 2020

      Exacto, es un súper paro y da mucha calma. No todos lo van a entender, pero eso es lo de menos.

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