Viviendo sola

No, no voy a casarme para poderme independizar.

Desde hacía ya tiempo quería hablar de este tema que, no sólo tiene que ver con el casarse, si no, con todas aquellas condiciones que llegan a poner los papás para “evitar” que sus hijas se vayan a vivir solas… digo hijas porque la verdad desconozco lo que tenga que pasar un hombre, pero ahora mismo busco un testimonio y se los comparto más adelante aquí en su bello blog.

 

Anyway… el sábado pasado mientras comíamos, al final de nuestra mesa había una chica diciéndole a sus papás que se iría a vivir con su novio, el papá le dijo “pues entonces cásate”. Eso fue de lo poco que escuchamos (bueno, yo no, lo que la persona con quién iba me contó, jeje…)

 

Entonces recordé que de esto quería hablar hace mucho. Y es que frecuentemente me escriben para preguntarme qué hacer en el caso de que tu mamá y tu papá se opongan a tu decisión o qué hacer si se enojan.

 

Creo de verdad que es súper mal plan que los papás se opongan, te condicionen o simplemente te prohiban tomar TU propia decisión.

<No todos, claro, pero pues de los buena onda no tenemos mucho qué decir más que “Gracias”. En esta entrada nos enfocaremos del otro tipo de papás.>

 

Les voy a compartir algunas de las experiencias que varias chicas me han escrito:

“Mi mamá me dijo que no puedo irme a vivir sola porque estoy muy chica… tengo 25 años.”

 

“Mi papá se súper enojo y me dijo que de irme me olvidaba de ellos”.

 

“Ninguno me habló en un mes después de decirles que estaba planeando irme. Eso fue hace 6 meses, aún no sé cómo volver a tocar el tema.”

 

“¡De esta casa no te vas si no te has casado antes!”

 

“¿Por qué quieres vivir sola?, ¿qué tipo de vida estás pensando llevar?”

 

“Mi mamá me manipula cada que hablo de la posibilidad de independizarme. Apenas le digo que quiero buscar depa y al otro día dice estar muy enferma. Le cuento sobre lo qué me gustaría hacer cuando me mude y se pone a llorar… ya sé que lo está haciendo para que no me vaya, pero no sé qué hacer.”

 

“Me dijeron que ni locos me dejarían vivir sola… dato curioso, mi hermano se mudó a los 26. Yo tengo 30.”

 

Y así como esas historias hay muchísimas más. El problema real de todo esto es que aunque quieras evitarlo, es imposible no sentirse mal y hasta dudar de tu decisión.

 

 

¿Qué hacer al enfrentarte a esto?

 

Para empezar, no cambies tus planes, si ya estás decidida y tienes todo armado y resuelto para irte a vivir sola, no quites el dedo del renglón. Si bien podrías enfrentarte a discusiones con ellos, en ti deberá caber la cordura y tendrás que actuar de la forma más madura qué puedas.

 

Si ves que se enoja, hazles saber qué no es esa la reacción que esperabas, por el contrario querías recibir su apoyo, pues para ti es una un logro súper importante del cuál quieres que sean parte. En el caso de que no se presten al diálogo en ese momento, será mejor que decidas terminar con la conversación y les digas que no vas a cambiar de opinión, pero que lo mejor es habla cuándo estén más calmados.

 

Por nada del mundo te pongas a pelear o grites, recuerda que debes tener una actitud madura y mostrar que no es un berrinche, si no una decisión inteligentemente tomada.

 

 

¡Hazlos sentir más tranquilos!

 

Una de las razones por las que pueden ponerse medio intensos, es porque no saben cómo canalizar su miedo a que te pase algo y entonces se enojan. Antes de que esto suceda, procura tener resuelto lo siguiente:

– Dónde vas a vivir.

– Estarás con roomie o sola.

– Un presupuesto armado.

– Ahorros suficientes para el momento del cambio.

– Una fecha estimada.

– Sé realista con tus planes.

 

Si nos ponemos un poco en su lugar, es normal que en ocasiones se muestren renuentes a esto, posiblemente en su generación este tipo de decisiones no pasaban por la cabeza de los papás ni de las mujeres; entonces es casi un shock tener que enfrentarlo.

 

Háblales de lo importante qué es para ti, lo que significa tener la oportunidad de hacerlo, de lo mucho qué deben confiar en la persona que educaron y, sobre todo, que estás plenamente consciente de lo que este nuevo reto significa y aún así, estás dispuesta a vivirlo. Demuéstrales que tu decisión es buena para ti… y hasta para ellos, jaja.

 

TIP: elige un buen momento para hacerlo, si notas que andan estresados o tuvieron un mal día, mejor espera a que eso pase o pagarás los platos rotos. 

 

Dales tiempo, habla con ellos por separado si lo necesitas o escríbeles una carta si te preocupa que se pongan rudos de nuevo. Evita irte de ahí enojada.

 

No quites el dedo del renglón

 

No dudes nunca de lo que quieres hacer, mucho menos si es lo que realmente deseas y ya armaste tu plan para que todo salga bien. Dudar de tu decisión hará que ellos perciban inseguridad de tu parte y, por lo tanto, podrían pensar que en cualquier momento cambiarás de opinión y eso no lo queremos. Por el contrario, debes mostrar firmeza y seguridad.

 

Lo importante de todo esto, es dejarles claro que tu independencia no significa alejarte de ellos, no querer verlos o que ya no los quieras; simplemente, es parte del crecimiento que tienes pensado para tu vida.

 

Ahora, si todo falla… pues imprime esta entrada y déjala sobre la mesa, quizá agarren la onda, jaja! 

 

 

(1) Comentario

  1. jenny dice:

    Escribe sobre los comentarios de amigos/as al decir que te quieres mudar; es sorprendente las reacciones que desencadenan

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