Viviendo sola

“Nunca me sentí a tu altura”

¿Alguna vez les han dicho esta frase?, “Nunca me sentí a tu altura

¿La entienden al 100%?, ¿les parece un halago o todo lo contrario?, si se las dijeron, ¿sintieron culpa por eso o se sintieron bien?

 

Pues bueno, tenía muchas ganas de hablar de este tema, a mí me la dijo mi ex novio como una de las razones/justificaciones/explicaciones para terminar conmigo y la verdad no supe qué pensar. Pero debo admitir que lo primero que hice fue cuestionar mi personalidad, mi actitud. Tratar de recordar si había sido arrogante o algo había hecho mal para hacerlo sentir inferior.

 

Me pregunté si en algún momento actué negativamente o lo minimicé con alguna de mis acciones.

 

Y no, me di cuenta que nunca fue así. Que, por el contrario, siempre sentí una enorme admiración por él.

 

Recibí esa frase sintiendo varias emociones; la primera, fue la culpa. Sentí que posiblemente e inconscientemente pude haber contribuido a que se sintiera así. Pero justo cómo les contaba aquí arriba, no logré dar con nada qué me hiciera ver que dentro de ese sentimiento que él estaba exteriorizando yo tuviera alguna responsabilidad.

 

No les voy a mentir, también mi ego y mi Yo enojada pensaron “Sí, claro, por eso se fue con alguien que le resultaba ‘fácil’, alguien quién no le representa un reto alguno, alguien quién simplemente no le intimida“. Pero me di cuenta que tampoco la respuesta iba por ahí.

 

Pooooor supuesto, otra reacción más fue “Pues sí, la verdad soy bien chingona, tiene razón en sentir miedo“. ¡Pero no! Tampoco va -exactamente- por ahí.

 

Entonces dije, qué puedo hacer para poder entender de dónde nace esa frase, qué significa y qué tanto tiene qué ver realmente conmigo.

 

Y en un momento casi mágico recordé que hace un buen tiempo les compartí esta foto en Instagram

 

Conocí a Lilyán de la Vega en un evento al que me invitaron hace ya mucho tiempo, recordé que además de ser Life coach certificada, es buenísima en eso a lo que llaman mindfulness, así que le escribí para pedirle me ayudará a resolver este misterio y entonces poder compartirlo con ustedes.

 

No les voy a mentir, me emociona mucho tocar este tema porque sé que a ustedes también les ha pasado y que no soy la única con miles de preguntas. Así que disfruten de esta plática/entrevista, háganla suya y compártanla; estoy segura que le servirá a muchas personas.

 

 

Los sentimientos hablan de necesidades

 

“Lo primero que debemos entender, es que cada sentimiento habla de una necesidad. Los sentimientos positivos tratan de necesidades cubiertas, mientras que los negativos de necesidades no atendidas. Cada que tú dices ‘Siento que…’ lo que realmente estás haciendo es hablar de una necesidad que debe ser cubierta. Por ejemplo, ¿qué quieres decir cuándo expresas ‘no me siento querida’?, claramente estás hablando de una falta de demostraciones de afecto, entonces tu sentimiento se traduce en necesidad de más abrazos, más tiempo juntos, más demostraciones de amor, etc.”

 

“La frase ‘Nunca estuve a tu altura’ nos habla de varias cosas, para empezar, debemos saber que no hay niveles entre las personas, nadie es más que otro y nadie debería siquiera pensar así. Sin embargo, existen quienes tienden a sentirse inferiores o menos al resto y esto tiene sólo qué ver con una cosa: el valor que tú mismo te das como persona.” 

 

“Lo más importante que todos debemos aprender, es que no somos responsables de los sentimientos de los demás, cada quién decide cómo sentirse.”

 

Desecha la culpa y asume responsabilidad

“Ahora, si alguien te dice eso y te sientes culpable, lo mejor es desechar la culpa y sustituirla por responsabilidad. Piensa qué de eso que escuchaste es tu responsabilidad, ¿hiciste tú algo para que se sintiera así? Si después de asumir la responsabilidad te das cuenta que no actuaste mal déjalo pasar, no tiene nada que ver contigo ese sentimiento. Y, si por el contrario, te percatas de que sí tuviste acciones negativas, entonces tendrás que hacerte cargo de la parte que te responsabiliza a ti.”

 

“Es importante saber que la culpa no aporta nada a nadie, es paralizante. Tomar la responsabilidad te lleva a realizar una acción. La culpa como emoción está conectada con la tristeza y la tristeza aísla, nos hace estar en pausa, no nos permite accionar.”

 

Entre la inseguridad y la inspiración

“Si al escuchar esta frase elegimos ser compasivos, debemos entender que la persona que lo dice debe sentirse realmente mal. Revela un rasgo de personalidad, quien siente inseguro o insegura, normalmente lo es en todos los ámbitos, quizá lo demuestre menos en otros aspectos o demuestre totalmente lo contrario. A una persona segura no le molestaría que su pareja estuviera un escalón arriba o un escalón abajo. En cambio, una persona insegura se va a incomodar aun si su pareja está un escalón abajo.” 

 

“Para hacer pareja debe haber admiración de los dos lados, hay un momento en qué es posible que sientas quedarte estancada; pero en una relación sana, lejos de compararte o pensarte inferior, el ejemplo del otro debe ser usado como un aliciente, una inspiración. Nunca una competencia, nunca un límite y mucho menos una razón que les impida estar.”

 

 

¿Qué pasa cuándo te lo dice alguien con quien aún estás?

“Si él te dice que no está a tu altura créele y analiza si quieres estar con una persona que se sienta inferior -lo que sea que eso signifique-, porque puede referirse a una altura moral, física, económica, profesional o sexual. Lo segundo qué debes hacer es aceptar que no tiene nada que ver contigo ni con lo que eres, es 100% responsabilidad de él. Aunque, ojo, si lo que está diciendo no es cierto y sólo la usa como una frase fabricada del tipo ‘No eres tú, soy yo’, probablemente lo esté haciendo para chantajearte o manipularte, lo cuál, no es para nada una buena noticia.”

 

“Lo qué sí es importante notar, es que ese mensaje no está refiriéndose a una motivación ni inspiración, ¿por qué alguien a quien tú elegiste dudaría de tu elección?, ¿por qué cree que estarías con alguien que no mereces? Si aún estás dentro de la relación y tienen interés de modificar esto, puedes platicarlo pero siempre teniendo en cuenta que no se trata de culpas sino de responsabilidades.”

 

“Es sano poder comunicarle a la otra persona cómo te sientes siempre comenzando con las palabras correctas ‘YO me siento’, mas no ‘TÚ me haces sentir’, hacerlo utilizando el TÚ pone a la otra persona en defensiva, la hace sentir agredida e inmediatamente se cierra la oportunidad de diálogo. Mientras que comenzar hablando de tu sentir ayuda a darle claridad a tus necesidades. Son cosas muy sutiles pero que definitivamente debemos comenzar a practicar.” 

“Siempre hay que escuchar con la apertura de querer conocer lo que siente la otra persona pero sobre todo con la claridad de que lo que está sintiendo es su responsabilidad.”

 

Pues no sé ustedes qué sientan ahora que han terminado de leer lo que Lilyán pudo compartirnos pero, en lo personal, la idea de eliminar culpas y asumir responsabilidades me ha traído tranquilidad, porque, como se lo dije a ella al final de nuestra conversación, la culpa realmente se vuelve un peso, un peso totalmente innecesario, contrario a la responsabilidad. La responsabilidad te ayuda incluso a crecer, a pensar en cómo no volver a repetir un error y también a reconocer eso qué hiciste bien.

 

 

 

Píquenle aquí si quieren conocer más sobre el trabajo de Lilyán o les gustaría saber sobre lo talleres que imparte. También busquen su libro Lecciones para Volar, les juro qué les va a encantar. Y visiten sus blogs Aquí viviendo y Multiplikhada, seguro encontrarán temas que les serán de mucha ayuda.

 

Y bueno, cuatro años después, pero lo hicimos… ¡Gracias, Lilyán!

 

(2) Comentarios

  1. Diana Téllez dice:

    Hola Fabi, que razón tienes en decir que es una responsabilidad y no una culpa, xq en efecto la culpa siempre pesa. A mí no me dijeron literal eso, pero siempre me culparon del fracaso de la relación xq “yo no lo entendía”, no entendía que no tuviera tiempo para mí, que fuera y viniera de la relación cada que quería, que no mostrará interés… Entre otras cosas que hacen las personas toxicas. Después de literal 5 años pude soltar esa “culpa”, entendí que no era mi culpa y como dices no es que se haya ido con alguien más “fácil” simplemente mis necesidades no eran las suyas…
    Hay que aprender a soltar y volar ligeras 🙂

  2. Sarah Sánchez dice:

    ¡Gracias por compartir! Después de tres años de vivir juntos y en otra ciudad lo único que me pudo decir fue “Al final si fuiste una carga económica para mí, estoy hasta la madre de todos y de todo”; cuando ese mismo día un par de horas antes me había dicho “Te amo, eres la mujer para mí”; por mucho tiempo me sentí culpable, pero poco a poco va sanando la herida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *