Aprende a decir que no… y sin sentirte mal

Una de las cosas más valiosas que he aprendido en esta vida (no, no es usar el taladro) es aprender a decir no.

 

Hace muchos años, mi novio me dijo “Si no te sirve, ¿para que lo tienes?” y no se refería a un objeto físico -aunque también aplica para ello, digo, cuando te mudas te das cuenta de toda la “basura” que guardabas-. Pero bueno, esto es algo más, digamos, emocional. El principio es muy básico, si una “amiga” habla mal de ti, ¿para qué la sigues viendo? Si un trabajo ya no te llena, ¿por qué te sigues levantando temprano para llegar y de malas? Si quieres moverte de depa porque tus vecinos con unos ojetes, ¿por qué no buscas uno nuevo?

Fue con esa frase que dije “¡Cuánta verdad!”, durante muchos años de mi vida me dediqué a hacer todo aquello que los demás esperaban que hiciera, siempre he odiado que me obliguen a actuar de la manera que no quiero, a decir las cosas por compromiso o a probar un bocado de algo que “me va a gustar”. En fin, después de darme cuenta de lo mal que me sentía cuando terminaba haciendo lo que mi voluntad no quería, decidí no hacerlo más. La única persona a quién debo complacer es a mí. Claro, esto no significa que no haga algo por lo demás; por supuesto que sí, pero no si mi orgullo o felicidad está de por medio.

 

Todo esto va a una sola cosa, cómo decir que no sin sentirte mal, sin ofender a los demás -que no deberían ofenderse, pero bueno-, sin perder amigos… Al vivir sola se presentan muchas situaciones que te obligan a decir que no (o a aprender a hacerlo) y las razones son válidas; por ejemplo:

  • ¡Tienes casa sola, arma la fiesta!: Wait! What? ¿Quién les dijo que vivir sola significa haber inaugurado un antro? Sí, no lo voy a negar, está padre recibir a todos tus amigos y no tener que moverte a otro lado o pagar taxi en la madrugada para regresar a tu casa; pero es muy diferente hacerlo con gusto a hacerlo “a huevo”.
  • Invítame a comer: Solo los que viven solos lo saben, lo que se tiene en el refri o en la despensa se tiene casi casi contado y no porque uno sea codo o no le alcance para surtirse; simplemente que las porciones son personales, pues corremos el riesgo de que se nos eche a perder todo.
  • Déjame quedar unos días en tu casa: Claro, ¿por qué no? Siempre y cuando unos días signifique dos o tres, no que piensen que podrán hacerlo cada que necesiten escaparse de sus papás.
  • ¿Me puedo mudar contigo?: La situación es así, después de estar un año sola, tu amiga, hermana, prima, primo, etc., te proponen mudarse contigo; pero tú estás muy cómoda viviendo por tu cuenta. Decirles que no sí va a ser complicado, pues posiblemente te tachen de sangrona, odiosa, mala onda, bitch y demás; pero lo que olvidan es la honestidad de tu respuesta y el hecho de que seas abierta y te atrevas a decirles que no (por las razones que sean) tienen mucho sentido.

 

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Y así como estás, seguramente ha habido muchas situaciones más que te han puesto entre la espada y la pared; sé considerada y di que sí cuando se pueda, eso no está mal; lo que está mal es que siempre te obligues a sacrificar tu comodidad por complacer a otros, ser honesta es mil veces mejor que hacerlo de mala gana, ¿no crees?

 

¡No dejes de compartir tus experiencias conmigo!

 

 

 

 

 

Entradas creadas 471

4 pensamientos en “Aprende a decir que no… y sin sentirte mal

  1. Holaaa!!
    Me encanta tu página, e aprendido tanto y entendido más desconocía la experiencia de vivir sola y me aterraba pero hoy cumplo 6 meses viviendo sola y es algo súper padre vivir conmigo misma; me reencontré

  2. Hola!!!
    me encanta tu pagina, yo estoy en el proceso de animarme a salir de casa de mi papa para ya vivir yo solita pero tengo una gran duda! cuanto dinero necesito ganar mas o menos mensualmente para independizarme? no quiero salirme y después arrepentirme por que no me ajustaría el sueldo; agradecería bastante tus comentarios, bonito dia y nuevamente felicidades! =)

    1. Hola! Qué padre que estés pensando en independizarte 🙂

      Te cuento, no hay una cantidad de dinero que te asegure poder salirte de casa de tus papás; más bien has cuentas, se recomienda que para la renta destines 30% de tu suelto, entonces con esta fórmula sabrás para que Depa o zona te alcanza.

      Espero haberte ayudado!

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